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Más que marcas en la piel

Los tatuajes son considerados como parte de una moda y arte a la vez. Hoy casi todo el mundo  lleva uno, ya sea como algo que marcó su vida, gusto o deseo. La persona que tiene un tatuaje es señalada como una persona que soporta el dolor.

Por Susan Ccari Bustinza

Fotografía Abel Cáceres y Alonso Jaramillo

otros  arte.  Lo que sí es  verdad que tatuarse  no es cosa  de hoy.

Y no solo los hombres han sido los únicos en tatuarse, sino volvamos en el tiempo y trasportémonos al año 2 mil a.c. en Egipto , la sacerdotisa Amunet mostraba sobre su piel líneas y puntos. Se sabe que los tatuajes en los egipcios era algo popular, era parte de su cultura.Marcarse   la  piel  con  imágenes viene desde  hace mucho tiempo atrás. Imagínate que desde  la era  neolítica  los hombres polinesios se  tatuaban la espalda  y rodillas  con  símbolos  que re- presentaban poder, de esta forma ellos creían  ejercer temor hacía las fieras de esa época.

No yéndonos muy lejos, en Trujillo se halló el cuerpo momificado de una mujer, todos la conocen como la Dama de Cao. Ella fue parte de los “mochicas” y se cree que fue  una  especie de líder  política; pero lo que más llama la atención son los tatuajes  en  forma  de serpientes, arañas, monos, mariposas y otros  animales  que lleva  en  los  brazos  y piernas.  Aquellas imágenes  indicarían   que  también fue una especie de adivina.

 

¿Moda o arte?

Pero no siempre tatuarse  la piel fue atri- buido a personajes que trascendieran en  la historia. Hubo épocas en  las que llevar un tatuaje  era  sinónimo  de chico malo.  Casi todos los criminales llevaban uno,  más allá de que este luciese  bien querían demostrar que eran capaces de aguantar el dolor.

Decorarse la piel pasó  poco a poco a dejar de ser mal visto, y lo usaron  los hippies, los metaleros y rockeros, los actores de Hollywood, las modelos y hoy en la actualidad es casi común ver a una per- sona con un tatuaje.

Como  ves los tatuajes  han  estado en  casi todo el trayecto de la historia humana. Y es que ya sea una moda o un arte, tatuarse  es parte de la identidad de cada  persona, es CULTURA tal como lo dice el experto en lo que marcarse la piel se trata, Carlos López Macedo, un hombre de 39 años que se de- dica a tatuar desde hace 12 años.

El hombre de los tatuajes

Cuando Carlos López tenía  22 años  sintió por  pri- mera  vez aquel  dolor   satisfactorio  que la aguja causa al penetrar la piel para  teñirla de color y dar forma poco a poco a una imagen. Aquella primera imagen fue la cabeza de una calavera,  que repre- sentaba su varonía.

De  este modo en  el 2002  abrió  su primera tien- da de tatuajes  en el centro comercial  La Gran Vía. Llevaba  su  mismo  nombre, y sintió  que aquello no pegaba, así que unos meses después la tienda llevaba  el nombre de Calavera Tattoo, rimaba  y la gente lo recordaba más. La tienda logró  el éxito, y

abrió 3 locales más (Panorámico  y Gran Vía).

Antes, durante y después

Antes  de tatuar  es  todo un  procedimiento cotidiano.  Primeramente todos los materiales  tienen que estar limpios y cubiertos como en una clínica. Guantes quirúrgicos puestos y otros pares más a la vista para  cambiárselos cada  20 minutos.  Las agujas deben estar selladas en su empaque, un mandil personal, entre otros elementos químicos  y farmacéuticos para limpiar la zona a tatuar del cliente. Una vez que  se  escogió el diseño y la zona  del cuerpo en la que se quiere el tatuaje,  la imagen se calca sobre la piel  para  que después la aguja  atraviese la piel, y pin- te la epidermis tan rápido como  lo haría una máquina de coser a toda velocidad. El tiempo en que demora el tatuador depende mucho del tamaño de la imagen que escogiste. Si es una pequeña de 10 centímetros el promedio de tiempo en demorar será de 2 horas. Y si te animaste por una mucho más grande, verás tu ta- tuaje después de varias sesiones.

La  limpieza   es  uno   de los  secretos para  que el tatuaje  quede bien,  una pomada ayudada a que cicatrice más rápido. Otro  factor  importante es  el evitar el alcohol, cigarrillos y las carnes de peces y cerdo. Si cumples todo lo indicado tendrás un  hermoso tatuaje

con vividos colores.

¿Por cuál te animas?

Gustos   hay  muchos, están   desde  los que prefieren solo  las iniciales  de un nombre y los que se  hacen una  composición en toda la espalda. Carlos nos comenta que la mayoría  de los varones prefieren los  seres   ficticios  como   los demonios, dragones y calaveras.  La espalda, pecho y brazos  son  los lugares más frecuentes para estos diseños.

Por  otro   lado   las  mujeres  escogen mariposas, estrellas,  rosas,  delfines  y otros  animales;  las zonas más frecuentes   son   los  hombros,  el  omoplato, empeine, tobillo,  vientre y  costado; sarcásticamente son  las zonas  donde duele más  hacerse el dibujo al tener contacto directo con  los huesos. Pero si tu deseas un tatuaje  sin sentir dolor, entonces los  temporales son  para  ti, quedan igual y lo mejor  es que no te provocan ardor  ni dolor;  pero solo te duran un promedio de 2 semanas. Muchos   han  evitado  hacerse  un  ta- tuaje  por  varios  factores, como   pre- juicios, dolor  y porque han  oído  más de una  vez que  una  persona con  tatuajes no puede donar sangre. Lo cual ha quedado solo como  un mito, al ser desmentido por el Programa Nacional de Hemoterapia y Banco  de Sangre, al señalar que aquel que lleve tatuajes y/o  piercing si puede  donar sangre después de haber transcurrido un año de aquel procedimiento.

Partes de su ser

Te presentamos a cuatro  jóvenes, muy distintos   en   personalidad; pero  que

llevan  en  común el deseo de tatuarse la piel. Ellos nos muestran y cuentan lo que cada  uno  de sus tatuajes  significan para ellos.

Melanie Sánchez (25)

En todo su  cuerpo tiene   15 tatuajes, cada  uno de ello representa algo signi- ficativo en  su vida. El primero de ellos fue  la palabra familia (en ideogramas chinos) se lo hizo a los 17 años como  for- ma de mantenerla unida  para  siempre en su pierna izquierda. Cada uno de sus tatuajes  significa algo, todos tienen una historia que contar.  No se arrepiente en haberse tatuado, porque le recuerdan cada día quien es y hacía donde va.

Beatriz Bradaschii (20)

Hace un año y medio comenzó a tatuar- se  los brazos  de las cosas  que más  le gustan y que de alguna forma significan lo que es. Se considera una  animalista y ecologista, por  eso  lleva un  enorme tigre con  una  rosa  en  la boca parece escalar  hacia  su  brazo  izquierdo; y un búho en  el otro.  La mirada  curiosa  de las personas al verla  con  sus tatuajes  y piercing no le importan.

Diego Santillana (26)

Empezó  a  tatuarse  cuando  tenía   16 años.  La mayoría  de sus tatuajes  se los hizo  porque le  llamaron   la  atención, como  los símbolos de Naruto,  un buda, del dios egipcio Anubis. Pero  no todos de sus 13 tatuajes  se los hizo por  agra- do.  El de su espalda (ángel demonio) revela su personalidad. Al ser un baila- rín profesional señala  que los tatuajes  y los piercing le dan aquel toque especial que todo artista tiene.

Lleva 3 imágenes que no son divisables a simple  vista. El  diente de león  des- haciéndose representa a toda su fami- lia fue  el primero. Después vinieron  la libélula  (representa a su hermana) y la frase  de su canción.  No  tiene  planea- do  hacerse más  tatuajes  porque no  le gustaría  llamar la atención, por  eso  sus tatuajes  están  es zonas poco visibles.

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